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ASTENIA PRIMAVERAL: ¿CÓMO SOBRELLEVARLA?

¿Qué es la astenia primaveral?

Al llegar el buen tiempo no siempre nos sentimos tan vitales y enérgicos como los anuncios de la tele pretender transmitirnos. Hay personas que pueden mostrarse más cansadas y con menos energía cuando la primavera se empieza a hacer notar. Es lo que comúnmente se ha llamado “astenia primaveral”. 

Trataré de explicar brevemente en qué consiste, sus posibles causas, así como algunos consejos que pueden venir bien para quien la padece. Para empezar, clarificar que el término “astenia” proviene del griego y significa “sin fuerza”. En el ámbito médico, este término se usa para otros cuadros en los que esta falta de energía también está presente. 

¿Cuál es la causa de la astenia primaveral?

En este caso, esta astenia se asocia a la llegada de la primavera. Pero ¿cuál es realmente la causa?

astenia-primaveralPor un lado, el hecho de que hayan más horas de luz solar (que se incrementan también con el cambio de hora) nos afecta a nivel hormonal. En concreto, una de las más afectadas por este cambio de luz es la melatonina. Se trata de una hormona que se encarga de regular los ciclos del sueño. Es por ello que algunas personas pueden sentirse más cansadas y/o costarles más dormir. 

También son susceptibles a estos cambios ambientales algunos neurotransmisores cerebrales, como la dopamina o la serotonina. Estos están muy relacionados con el estado de ánimo, la libido y la motivación. Por lo que estos son elementos que pueden verse afectados también. 

Adaptación a los cambios

Hay otros cambios a los que el cuerpo debe hacer frente en esta época del año. Entre ellos el cambio de rutinas o el aumento de la temperatura. Todo esto supone un gasto energético extra para nuestro organismo. 

Hay personas que parece ser que realizan esta regulación de forma rápida y sin apenas darse cuenta.  A otras, en cambio, les puede costar más adaptarse a estos cambios y pueden llegar a sentir cierto malestar. Los síntomas pueden ser muy variables tanto en frecuencia como en intensidad. Algunos de los más frecuentes serían: cansancio, somnolencia, alteración del sueño, irritabilidad, pérdida de apetito, cefaleas, disminución de la líbido, problemas de concentración… astenia-primaveral

No he encontrado evidencia científica clara sobre qué tienen en común las personas que suelen ser más sensibles a este cambio climático. Pero sí suele ser más común en personas que viven en ciudades y en lugares donde el invierno es largo y especialmente duro. Suelen ser también más sensibles al cambio de estación las mujeres y quienes trabajan por turnos.  En general, personas que llegan a consultar con algún especialista o que realmente dicen notar estos cambios de forma intensa no suelen ser más del 3% de la población. 

¿Cómo podemos hacerle frente a la astenia primaveral?

Para terminar, quisiera dejaros algunas recomendaciones  para facilitarle a nuestro organismo esta adaptación a las nuevas condiciones  y así reducir este posible malestar asociado: 

  • En primer lugar, os hablaré de alimentación. El cuerpo experimenta un desgaste mayor y es por lo que no es recomendable restringir los nutrientes con las llamadas dietas milagro. De hecho, en ninguna época del año lo es… Es importante incluir muchas frutas, verduras, frutos secos y alimentos proteicos en nuestra alimentación. Además, es recomendable evitar bollería industrial y alimentos hipercalóricos o difíciles de digerir.
  • También es positivo beber líquidos en abundancia. Puede ser un buen momento para incluir zumos o infusiones. En la medida de lo posible no abusar de bebidas alcohólicas ni del café. 
  • Implementar rutinas de comida y de sueño más regulares en las que se mantengan horarios más rígidos. 
  • Realizar algún tipo de ejercicio físico que nos active tanto a nivel orgánico como mental. Esto también nos ayudará a regular el ciclo de sueño. astenia-primaveral
  • Por supuesto es de vital importancia reservar momentos para nosotros mismos/as. Momentos que nos ayuden a relajarnos, tener un ratito de tranquilidad y conexión. Así como realizar actividades que sabemos que nos sientan bien y son positivas para nuestro descanso y confort. 
  • Aplicar técnicas de relajación, yoga, mindfulness son siempre un activador y facilitador de regulación corporal. Estas inciden directamente en nuestro sistema fisiológico. Por tanto, son especialmente recomendables cuando el malestar es de origen más orgánico. Como es el caso de la astenia primaveral. 

No es una enfermedad

En algunos casos se puede recomendar algún tipo de fármaco o pauta, pero sólo en casos en que los síntomas sean muy perturbadores o hayan con otros síntomas previos con los que interaccionan. Y por supuesto, siempre bajo prescripción médica. 

En general desde el ámbito clínico no se considera a la astenia primaveral como una enfermedad ni como algo que deba alarmarnos. Normalmente se trata de un malestar pasajero asociado a un proceso de adaptación de nuestro organismo. En unos 15-20 días posiblemente nuestro cuerpo se habrá autoregulado de forma natural.  

De todas formas, quiero puntualizar que siempre que haya un malestar anímico es recomendable disponer de estrategias psicológicas que nos ayuden a manejar mejor estas sensaciones para que nos afecten lo mínimo posible en nuestro día a día. 

A veces se nos junta la influencia de estos cambios ambientales con otras circunstancias que pueden estar afectándonos. Sea por la causa que sea, si crees que te podemos ayudar a gestionarlo mejor, no dudes en pedirnos cita. 

Silvia Pueo Santolaria

Psicóloga Especialista en Crecimiento Personal

Col.legiada núm. 18637

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